La carrera del siglo. Así han nombrado a la cita que terminaba con este mundial de infarto. Y no es para menos. Dos pilotos extraordinarios, que han llegado a la última carrera con los mismos puntos, luchando en los últimos 300 kilómetros de carreras del año. Sumado a esto, la polémica que ha envuelto la rivalidad entre Max Verstappen y Lewis Hamilton, vista desde fuera como una de las mejores de los últimos años, no ha pasado desapercibida tampoco en Abu Dhabi.

La primera variante no ha supuesto ningún problema para los 19 pilotos que conformaron esta carrera, ya que  Nikita Mazepin estaba indispuesto tras dar positivo por Covid-19.

Max se quedaba clavado -y eso que montaba neumáticos blandos en la zona limpia- para darle la oportunidad a Hamilton de pasar primero en el comienzo de la prueba. Ante esta situación, el piloto holandés, con el cuchillo entre los dientes y sabiendo la importancia de perder el liderato de la carrera, metía su coche por el interior y desde muy atrás en la curva 5 para expulsar a Hamilton fuera de pista.

Parecía que el piloto británico tendría que devolverle la posición a Max por ganar una ventaja por el exterior, pero desde dirección de carrera decidían no abrir investigación al creer que el culpable era Max al expulsar a Hamilton en su adelantamiento.

Con la polémica servida, el ritmo de Lewis en aire limpio y neumáticos medios era claramente superior. Max no podía más que adelantar su parada y esperar que Hamilton copiase su estrategia para comenzar de nuevo con el trabajo por intentar recuperar la primera posición. En este punto, Sergio Pérez era el encargado de frenar a Hamilton antes de hacer su parada para permitir que el holandés, que se encontraba a 8 segundos, redujese la distancia a algo más de 2s. Y lo ha hecho en una bonita batalla entre el británico y el mexicano con una clara labor de equipo en Red Bull.

Los dos primeros abandonos no tardaban en llegar: el primero de ellos, el de Kimi Räikkönen en su último GP.  También tenía que retirar el coche Russell por un problema en su monoplaza.

También haría lo propio Giovinazzi, que aparcaba su coche cerca de las protecciones y obligaba la salida del Virtual Safety Car. Una oportunidad de oro para los que montaban gomas duras, y también para Max Verstappen, que tenía la posibilidad de una parada extra para atacar con neumáticos nuevos de cara al final. Veinte vueltas para el final y veinte vueltas de clasificación para Max para intentar dar caza a Lewis.

Poco a poco, el piloto holandés recortaba tiempo y marcaba sectores púrpuras con esos neumáticos nuevos. Pero no parecía ser suficiente. Las vueltas pasaban y la esperanza por conseguir su primer título mundial se desvanecían, en una carrera condicionada por los primeros compases.

Pero, cuando quedaban 5 vueltas para el final, un accidente de Latifi cambiaba absolutamente todo. El Safety Car aparecía y, como Lewis se mantenía en pista, Max volvía a parar en boxes para una hipotética relanzada en las últimas vueltas e intentar darle caza.

Mientras retiraban el coche de la pista, Sergio Pérez sufría algún problema en su monoplaza (era tercero hasta ese momento) y tenía que abandonar, dándole la posibilidad a Carlos de subir al podio.

Sería una última vuelta sin coche de seguridad de infarto que decidiría el Mundial de este año. Hamilton tenía las de perder por no haber entrado a boxes a cambiar neumáticos en esta última relanzada. Y lo pagaría caro. Verstappen conseguía meterle el coche y Hamilton, sin muchas oportunidades, se tenía que conformar con la segunda posición y, lo más importante, la pérdida de su octavo mundial condicionado por el Safety Car, así Max Verstappen se convertía en el Campeón del Mundo de Fórmula 1 de 2021.

Vaya final de carrera y temporada de Fórmula Uno que hemos vivido

 

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