Liberty Media compra la Fórmula 1 por más de $4.000 millones

El grupo Liberty Media del magnate estadounidense de las comunicaciones John Malone tomó el control de la Fórmula 1 por 4.400 millones de dólares, poniendo fin a varios años de incertidumbre sobre el futuro de la gestión de este deporte popular en todo el mundo.

Chase Carey, ex mano derecha de Rupert Murdoch en 21st Century Fox, asumirá la presidencia de la compañía. Bernie Ecclestone, considerado el creador de la Fórmula 1 moderna, seguirá siendo el director general, según los términos del acuerdo anunciado el miércoles.

En una primera instancia, Liberty Media adquirirá una participación del 18,7% por 761 millones de dólares, que será progresivamente llevada al 100% gracias a la compra de la totalidad del holding Delta Topco, mediante el cual el fondo de inversiones CVC Partners controlaba hasta ahora la Fórmula 1.

En total Liberty Media desembolsará 4.400 millones de dólares. El valor de la Fórmula 1 fue estimado en el marco de esta operación en unos 8.000 millones de dólares, deuda incluida.

El grupo deberá sin embargo obtener el aval de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) y de las autoridades de competencia, en momentos en que la Comisión Europea investiga los métodos de gestión de la Fórmula 1.

Esta operación pone fin a varios años de especulaciones sobre la gestión del campeonato del mundo de Fórmula 1, administrado con mano de hierro por Bernie Ecclestone quien  gestiona la Fórmula Uno desde mediados de los años 1980, y la convirtió en una mina de oro para sus promotores. Ecclestone, de 85 años, celebró el miércoles «la llegada de Liberty Media y de Chase Carey a la Fórmula 1».

«Soy un gran admirador de la Fórmula 1, que es una franquicia deportiva única que atrae a centenares de millones de aficionados en el mundo cada temporada. Veo importantes oportunidades para ayudar a la Fórmula Uno a continuar desarrollándose por el bien del deporte, los seguidores, los equipos y los inversores», declaró Carey citado en el comunicado.

La operación permite también a John Malone agregar a su canasta uno de los deportes más seguidos en el mundo con 400 millones de telespectadores en promedio en cada carrera. Malone ya tiene en el sector del deporte el equipo de béisbol estadounidense Atlanta Braves e intereses en la Fórmula E, que organiza carreras de bólidos eléctricos.

 

La llegada de capitales estadounidenses podría abrir la puerta a un desarrollo de la Fórmula 1 en en Estados Unidos, en donde jamás logró imponerse frente a las otras disciplinas de su categoría, como el Nascar o la Formula Indy, popular competencia de monoplazas.

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.