El Gran Premio de Australia ha abierto por fin el campeonato de Fórmula 1 2017, y el circuito de Albert Park, en Melbourne, nos ha brindado una carrera para la historia, siendo la primera tras el cambio de reglamento. Si muchos de nosotros teníamos un guión preparado, los equipos y pilotos se han encargado de romperlo con una carrera muy diferente a las que venimos viendo en los últimos años. Con respecto a la pista, el trazado australiano ha logrado alcanzar antes de la salida la máxima temperatura vista en toda la semana, lo que ha marcado en cierta parte el desarrollo de la carrera con la degradación.

Como primer suceso antes de la salida, el piloto de casa Daniel Ricciardo ha tenido que bajarse de su RB13 durante la vuelta de instalación cuando se disponía a ocupar su lugar en la parrilla. La causa de la parada según Christian Horner, ha sido un sensor electrónico que forma parte del software. Para sorpresa de todos, Ricciardo se ha incorporado a la carrera cuando esta ya tenía una vuelta completada.

Con un piloto menos en la parrilla, y tras dar dos vueltas de formación por la mala colocación de Daniil Kvyat en la parrilla, la salida ha estado marcada por la limpieza de los cinco primeros pilotos. Lewis Hamilton, Sebastian Vettel y Valtteri Bottas han completado la primera vuelta en la misma posición que ocupaban con el semáforo apagado. Con respecto a los españoles, Fernando Alonso se colocó 11º, y Carlos Sainz mantuvo correctamente su 8º lugar. El incidente de la salida fue protagonizado por Kevin Magnussen y Marcus Ericsson, cuando el danés se llevó por delante al sueco en la curva 3.

Ya desde la 10ª vuelta, hemos podido ver cómo la victoria era cosa de dos pilotos, Lewis Hamilton y Sebastian Vettel, que se han disputado las vueltas rápidas y han marcado un ritmo demoledor. Valtteri Bottas, Kimi Räikkönen y Max Verstappen, fueron incapaces de marcar tiempos que les permitiesen mantenerse en el grupo de cabeza.

Después de la buena actuación de Romain Grosjean en clasificación, el francés se vio obligado a abandonar en la 16ª vuelta por problemas con el motor Ferrari de su Haas, que lanzaba una gran humareda en el pit lane. La ventana de paradas se abría a partir de esta vuelta, y Hamilton después de ver cómo Vettel no se separaba de su W08, optó por entrar al box y montar el compuesto más duro de Pirelli. Mientras tanto, Sebastian se mantuvo en pista con la intención de exprimir al máximo los ultrablandos de su Ferrari.

Este punto ha sido clave en la carrera, ya que tras algunas vueltas, Lewis vio su ritmo truncado por la presencia de Max Verstappen por delante suyo. Vettel entró al box en la vuelta 23, montando los neumáticos blandos y saliendo por delante de Hamilton, en primera posición.

Por su parte, Kimi Räikkönen logró defender su 4ª posición de Verstappen, mientras que Valtteri Bottas después de la parada se hallaba 3º y en tierra de nadie. A pesar de los esfuerzos de Red Bull por que Ricciardo terminase la carrera, finalmente los problemas en su RB13 le obligaron a abandonar en la vuelta 29 ante las disculpas de sus ingenieros.

En el ecuador de la carrera y con un ligero toque en el alerón delantero de su Toro Rosso, Carlos Sainz ocupaba la 9ª posición a un ritmo bastante competitivo, seguido por Fernando Alonso que cerraba en ese momento la zona de puntos.

A 17 giros para el final de la carrera, Valtteri Bottas ha conseguido recuperar el ritmo, logrando recortar tiempo a Hamilton y acercándose a pelar con su compañero la 2ª posición. Mientras tanto, Sebastian Vettel sacaba cada vez más distancia con el piloto británico de Mercedes, augurando un final de carrera muy cómodo para el alemán.

El debutante Antonio Giovinazzi defendía la el 13º lugar en una carrera muy consistente del piloto italiano, que aprovechaba al máximo el potencial del Sauber para demostrar su capacidad para pilotar en Fórmula 1.

Con la parada de Kvyat a falta de 6 vueltas, Carlos Sainz avanzaba hasta la 8ª posición, por detrás de Sergio Pérez. En este punto de la carrera, Fernando Alonso perdía dos posiciones en la misma curva en favor de Esteban Ocon y Nico Hülkenberg. Posteriormente, el asturiano anunciaba por la radio posibles problemas en su MCL-32, parando una vuelta después en el box de McLaren-Honda para retirarse de la carrera.

Finalmente, Sebastian Vettel vio la bandera a cuadros al cruzar la línea de meta en primer lugar con una distancia de 10 segundos de ventaja, en una carrera que ha sido marcada por la estrategia de Ferrari para vencer a Mercedes. Los pilotos de la marca de la estrella completaban el podio con Lewis Hamilton y Valtteri Bottas en 2ª y 3ª posición.

 

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