Max Verstappen, piloto de Red Bull, vivió una parte final complicada en el Gran Premio de China. Después de ser presionado por Lewis Hamilton, Mercedes y salirse del circuito para ceder su posición a Daniel Ricciardo, quien posteriormente se llevaría la victoria, después tuvo que lidiar con remontar posiciones tras haberse salido del circuito.

La mala suerte de Verstappen no terminó ahí y en los giros finales sus ímpetus por recuperar posiciones y alcanzar el podio lo llevaron a chocar con el Ferrari de Sebastian Vettel mandando al alemán hasta la séptima posición de la carrera. La maniobra fue analizada por los comisarios quienes sancionaron al holandés con 10 segundos sobre su tiempo de carrera, pero el daño ya estaba hecho.

“Estaba luchando con los neumáticos e intenté frenar tarde en las curvas. Después lo toqué, por su puesto que fue mi culpa. No es lo que quiero que pase. Es fácil decirlo después que pude haber esperado, y esa hubiera sido la mejor idea, pero desafortunadamente así sucedió”.

Después de una serie de incidentes en las primeras tres carreras del año, el último enfrentamiento de Verstappen ha provocado sugerencias de que quizás deba dejar de ser tan agresivo, ante ello, el holandés respondió: “Es fácil hacer comentarios. Por el momento, no está yendo como quiero, por supuesto, pero ¿significa que debo calmarme? No lo creo. Es muy desafortunado que sucedan estas cosas y necesito analizar todo y regresar más fuerte en las próximos carreras”.

Al terminar la carrera, Vettel charló con Verstappen en el parc ferme para dejar en claro su descontento por el incidente que le costó puntos importantes al alemán en la lucha por el campeonato donde aún se mantiene de líder. Unas palmadas parecieran haber solucionado el problema entre los dos pilotos que se retiraron charlando.

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