El Circuito de Mónaco tiene una longitud de 3,337 kilómetros, por lo que el número total de vueltas que se darán en la carrera del domingo es de 78 para así completarse una distancia total de 260,286 kilómetros. El trazado urbano tiene un total de 19 curvas: 11 a derechas y 8 a izquierdas.

La pista es una de las más engomadas del mundial y es que el de Monte Carlo es un circuito 100% urbano, por lo que miles de coches ruedan cada día por cada uno de sus tramos. El desgaste de neumáticos es de los más bajos del mundial y por ello ha sido el lugar elegido por los equipos para poner en funcionamiento la gama de neumáticos más blanda de Pirelli.

La carga aerodinámica que se implementa en los monoplazas es muy alta. Las cortas rectas de Mónaco no permiten que las velocidades puntas sean altas, de manera que una buena tracción, aceleración y paso por curva son las tres claves para ser rápido en el trazado mediterráneo. La longitud del pit lane es de 301 metros y el tiempo que se utiliza para recorrerlo es de 20 segundos.

La pista monegasca cuenta con una zona de activación del DRS que finaliza en Santa Devota, el “mejor” punto de adelantamiento del circuito. La velocidad punta alcanzada no suele superar los 300 km/h y el número de adelantamientos por carrera suele ser siempre menor de 15. En Mónaco suele ganar quien hace la pole, aunque no siempre fue así.

El piloto con más victorias y poles en este circuito es Ayrton Senna (6 y 5) y McLaren es el equipo con más victorias: 11. En 1950, año en el que se celebró el primer Gran Premio, Juan Manuel Fangio consiguió el primer Grand Chelem de la historia de este deporte y en 1958 Maria Teresa de Filippis se convirtió en la primera mujer participante en un Gran Premio de Fórmula 1.

Lea también: