La carrera de Singapur ha comenzado de una manera caótica: a falta de un cuarto de hora para que se apagasen los semáforos, la lluvia ha hecho acto de presencia en el circuito.

Así pues, cuando se han apagado los semáforos, hemos visto una de las primeras vueltas más caóticas del Mundial. Räikkönen ha salido muy bien y ha superado a Ricciardo y se ha emparejado con Verstappen, quien, a su vez, trataba de pasar a Vettel. En la lucha, el finlandés se ha tocado con el holandés, quien se ha llevado puesto la alemán. Räikkönen ha perdido el control del coche y, tras la primera curva, se ha llevado puesto a Verstappen y a Alonso. En ese momento, la carrera de los Ferrari y del Red Bull había terminado. Por su parte, Alonso ha trompeado pero se ha podido reincorporar a la carrera a pesar de haber perdido posiciones y tener daños serios en el lateral izquierdo de su monoplaza.

Los comisarios investigaron el incidente tras la carrera pero decidieron no tomar acciones al respecto, determinando que “no se podía culpar a ninguno de los pilotos”.

“El piloto del coche 7 [Räikkönen] hizo una muy buena salida y pudo adelantar al coche 33 [Verstappen] por la izquierda. Al mismo momento, el coche 5 [Vettel], quien hizo una salida más lenta, se desplazó hacia la izquierda; el coche 33 y el coche 7 chocaron, resultando en una colisión en cadena con el coche 5 y finalmente con el coche 14 [Alonso] en la siguiente curva.

“Los coches 7, 5 y 33 tuvieron que retirarse inmediatamente debido al incidente, el coche 14 se tuvo que retirar algunas vueltas más tarde. Los comisarios han considerado que ningún piloto tiene culpa parcial o total por el incidente y por lo tanto no se emprenderán nuevas acciones.”

El piloto de Mercedes Lewis Hamilton se aprovechó de los incidentes y acabó ganando la carrera, lo que significa que tiene una ventaja de 28 sobre Vettel en la lucha por el campeonato.

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