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Cuando en 1977 Williams entró en la Fórmula 1, pocos se imaginaban que en dos años estuviese peleando por los títulos y ganando carreras. Y todo comenzó en una cabina telefónica a mediados de los 70′ en la ciudad inglesa de Reading, desde la cual Frank Williams gestionaba a su equipo. Tras una serie de disputas con su socio Walter Wolff, Frank fundó Williams Grand Prix Engieneering. Para ello compró un March 761-Ford y contrató al piloto belga Patrick Neve.

En 1978 Frank Williams quiso dar el salto al estrellato y encargó a un joven Patrick Head el diseño del FW06. Williams logró la financiación necesaria para su proyecto en la F1 gracias al patrocinio de Saudia, así como de otras empresas, y contrató a Alan Jones. El australiano era lo que Williams quería: rapido, inteligente y valiente. Llegó a ser segundo en Watkins Glen y completó una temporada decente a bordo del FW06, que serviría de base para hacer el FW07.

Williams Grand Prix Engieneering hizo debutar su flamante FW07 en el Gran Premio de España de 1979, como motivo de ser la primera cita europea de la temporada. La principal característica del FW07 eran sus pontones largos y su ala mínima. Su función era favorecer el efecto suelo. También era muy ligero gracias a su chasis de aluminio que estaba dispuesto en panal. La importancia de los pilotos en el desarrollo del FW07 fue vital para hacer el monplaza más competitivo, ya que su experiencia en Fórmula 1 fue vital.

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Los resultados no tardarían en llegar y Clay Regazzonni se alzaba con la primera victoria del equipo británico en el Gran Premio de Gran Bretaña. Alan Jones terminaría la temporada logrando otras cuatro victorias que permitieron a Williams finalizar como subcampeón de equipos tras Ferrari y a Jones tercero. En Williams eran conscientes de que tenían un coche lo suficientemente rápido como para alcanzar el campeonato y la temporada siguiente sería su temporada.

Con la miel del triunfo en los labios, Jones afrontó la temporada 1980 más motivado y seguro. Williams movió ficha y sustituyó a Clay Regazzoni por Carlos Reutemann, que venía de completar un año un poco irregular en Lotus. El argentino hizo una buena temporada pero no pudo hacerle sombra a Jones, quien estuvo implacable durante toda la temporada y se hizo con su único título. Williams también ganó el Campeonato de Constructores comenzando así una era de éxitos y títulos. Por su parte Patrick Head solo tuvo que retocar aerodinamicamente el FW07 de 1979 para convertirlo en una máquina de ganar. De nuevo Head dio en el clavo y el monoplaza ganó muchísima carga aerodinámica gracias al efecto suelo, por lo que los pontones que usaron en 1980 dejaron de ser necesarios.

De cara a la temporada 1981 el equipo británico mantuvo al sudamericano y al australiano y de nuevo repitió título de Constructores con la versión B. Sin embargo el de pilotos recayó en Nelson Piquet y su BT49. Reutemann pudo ganarlo pero se le escapó en la última carrera por apenas un punto y se tuvo que conformar con el subcampeonato. Para esa temporada, como novedad en el reglamento, la FIA eliminó las faldillas móviles situadas en los pontones y que impedían que el aire se dispersara por la parte lateral inferior del monoplaza. Esto hizo que los equipos endureciesen las suspensiones (que pasaron a ser hibraulicas), provocando en los pilotos dolores en el cuerpo y problemas en las vertebras. Esta horrible sensación fue más que suficiente para que Alan Jones se retirara de la Fórmula 1 a final de esa temporada.

Ya en 1982 el FW07D disputó algunas carreras para dar paso al FW08. El Gran Premio de Estados Unidos celebrado en Long Beach fue el fin del primer gran monoplaza de Williams. 43 carreras después de aquel Gran Premio de España de 1979, el FW07 había dado a Williams un campeonato de pilotos, dos campeonatos de equipos, quince victorias, veintisiete podios, ocho poles, etc. Sin duda alguna, uno de los monoplazas más exitosos de la historia.

Hay monoplazas que marcan el destino de un equipo, para bien o para mal. Para bien porque pueden lanzar a un equipo al estrellato y para mal porque pueden hundirlo en la parte baja de la parrilla. El Williams FW07 fue de lo primero e hizo que dos desconocidos Frank Williams y Patrick Head pasaran a ser considerados genios.

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